martes, 15 de septiembre de 2015

¿Cuánto crédito conviene usar?

Cuando obtienes un crédito una parte de tus ingresos de cada mes queda comprometido con el pago del adeudo que adquiriste. Supongamos que tienes un ingreso de $10 mil pesos al mes y te están ofreciendo un crédito cuyo pago mensual sería de $2,500 pesos.


La oferta puede ser muy atractiva, pero antes de aceptarla debes evaluar el impacto de apartar $2,500 pesos de tu ingreso mensual para el pago del adeudo; en este ejemplo, $2,500 pesos representa una cuarta parte, es decir el 25%, de tu ingreso. Si apartar este dinero no te causa problemas para lograr cubrir tus otros gastos del mes (pagos de otros créditos, renta, luz, colegiaturas, etc.) entonces tienes razones para pensar que esta oferta puede funcionar bien para ti.

Si en cambio apartar $2,500 pesos para el pago del crédito te genera dificultades importantes para cubrir tus demás gastos del mes, entonces hay razones para pensar que este no es un crédito adecuado para ti. 

Expertos en temas financieros recomiendan no destinar más del 30 por ciento de nuestro ingreso mensual en créditos. Visto esto en pesos, cuando más de $30 de cada $100 pesos que obtenemos al mes se dedica al pago de adeudos las probabilidades de experimentar problemas para pagar o para cubrir adecuadamente los gastos cotidianos aumentan.

Esto también lo tienen muy en cuenta las empresas que otorgan financiamientos. Por ello, cuando una de estas empresas recibe una solicitud de crédito busca medir la probabilidad de que la persona pague adecuadamente y el riesgo de que tenga incumplimientos.

Para hacer estos cálculos necesitan información detallada sobre el solicitante (edad, domicilio, ingreso mensual, si tienen personas que dependan económicamente de él, etc.) y sobre sus antecedentes en el manejo de sus créditos pasados y presentes; es decir, si ha pagado a tiempo o ha presentado retrasos. También es importante para ellos conocer los montos de las diferentes líneas de crédito que el cliente tiene vigentes porque todos estos compromisos consumen dinero de sus ingresos y reducen su capacidad de pago. Lo que las empresas buscan es entonces cuidar la calidad de su cartera y cuidar al consumidor ante el sobreendeudamiento.

Con esta información los otorgantes de crédito deciden si pueden confiar en que la persona podrá pagará adecuadamente sus financiamientos. Por eso, la clave está en presentarles señales de que pueden confiar en tu capacidad de pagar adecuadamente.

En general, a los otorgantes de crédito les resultan muy atractivas las solicitudes de personas que cuentan con experiencia en el uso del crédito, que pagan puntualmente sus financiamientos, y que tengan la capacidad económica necesaria para hacerle frente al crédito solicitado.

Para que tu puedas darte una idea de cómo te verán las instituciones de crédito comienza por hacer un presupuesto familiar para determinar si todavía tienes margen para asumir otro compromiso de pago.

Si todavía lo tienes, sal y compara las características y los precios de los diferentes financiamientos para elegir el que sea mejor para ti.

Una vez que te otorguen el financiamiento págalo puntualmente para seguir generando experiencia y confianza entre las instituciones de crédito.

martes, 1 de septiembre de 2015

Septiembre, mes del testamento


Ya estamos en septiembre, mes del testamento y de las fiestas patrias. Este es el momento ideal para acercarte a tu notario de confianza y aprovechar los descuentos para redactar tu última voluntad.

Si ya tienes algo de valor que heredar a tu cónyuge, a tus hijos, nietos, o a alguna amistad, y quieres asegurarte que cada uno recibirá la herencia que deseas dejarles necesitas un testamento notariado.

El primer paso es identificar todas tus posesiones como propiedades, muebles, arte, joyas, automóviles, objetos con valor sentimental, etc.

Ahora redacta una segunda lista que incluya tus cuentas bancarias, inversiones, acciones, fondos, Afore y seguros. Es importante que tus documentos financieros estén actualizados y muestren los nombres completos y el porcentaje correspondiente que recibirá cada uno de los beneficiarios.

Ten presente que muchos créditos cuentan con seguros, por ejemplo, el crédito hipotecario, la tarjeta de crédito y el crédito de automóvil. Si llegas a fallecer y no existe algún otro responsable por el adeudo, el seguro cubrirá el saldo pendiente y el bien material pasará a las manos de quien(es) hayas designado.

En todos tus documentos e identificaciones oficiales vigentes, asegúrate de que aparezca tu nombre completo y tú firma; estos deben de ser los mismos en todos tus documentos y contratos, de no ser así, actualízalos.

También infórmale a tus seres queridos que sean beneficiarios que les vas a dejar algo y mantén en orden los documentos correspondientes en un lugar seguro pero de fácil acceso.

Estos pasos les facilitará la existencia a tus herederos al momento de gestionar los bienes y dineros que haya dejado para ellos. Recuerda que no tiene sentido heredar problemas. Nuestros seres queridos ya estarán cargando lo suficiente con el duelo y el sepelio, como para añadirles algo más.

Si eres empresario, me imagino que deseas que tu legado perdure, que la empresa siga produciendo para generaciones futuras y que tus empleados sigan teniendo un sustento. Por ello, en este caso necesitarás además de un plan de sucesión empresarial.

El plan le ayudará a que la persona que designes a tener los conocimientos y habilidades necesarios para mantener la empresa rentable.

Este plan de sucesión fírmalo también ante notario.

Recuerda que si se te casaste bajo el régimen de sociedad conyugal, los bienes pertenecen a ambos cónyuges por partes iguales; aún cuando sólo aparezca uno de ellos como titular o dueño. En este caso, es muy importante que ambos hagan su testamento, ya que así, cada quien puede disponer de las cosas que le corresponden.

Piensa también con cuidado a quién nombrarás como albacea; esta persona tendrá como función principal la de vigilar que se cumpla tu testamento.

Por último, si tienes hijos menores de edad, nombra a un tutor. Esta persona será quién velará por los intereses de tus hijos hasta que hayan cumplido la mayoría de edad.

Las personas que funjan como albacea y tutor deben de estar enterados y de acuerdo con las responsabilidades que asumirán en caso de ser necesario. Como en todo, platicando, se entiende la gente.