viernes, 28 de noviembre de 2014

Claves para ponerte al corriente



Si has comenzado a tener retrasos o incumplimientos de pago, por ejemplo, en tu tarjeta de crédito, es importante reorganizar tu presupuesto para enfocar los recursos a cubrir el adeudo, pues entre más tiempo dejes pasar sin hacer pagos, mayor será el adeudo que tendrás que cubrir al final.

El primer paso es no hacer más grande tu adeudo. Por el momento la prioridad es pagar el adeudo pendiente, así que añadir consumos a tu tarjeta de crédito puede desequilibrarte y evitar que te enfoques en reducirlo.

Para ponerte al corriente con tus pagos necesitas un verdadero presupuesto formal que te permita eliminar gastos innecesarios, concentrarte en lo verdaderamente importante y obtener recursos para pagar tu deuda.
Para elaborar tu presupuesto recuerda comenzar por considerar tus ingresos mensuales. Es importante enfocarte primero en los ingresos fijos, es decir aquellos que recibes sin cambios cada mes.

El siguiente paso es considerar los gastos que tendrás que cubrir cada mes, comenzando por el pago de tus créditos. A continuación incluye los gastos que tendrás que realizar avanzando a partir de los que son prioritarios.

El punto importante aquí es encontrar elementos que te permitan ahorrar cantidades que puedas dirigir al pago del adeudo. Para lograrlo, sigue la pista de tus gastos.

Identifica gastos que pueden ser reemplazados por opciones menos costosas o, mejor aún, elimínalos por completo.

Quizá esta cantidad que has dejado de gastar no te parezca muy grande, pero si localizas 5 o 6 casos como éste puedes generar ahorros muy importantes que te ayuden a reducir tu adeudo y evitar la acumulación de intereses. Ahora, enfoca estos recursos hacia el pago del adeudo.

Para ayudarte a elaborar un mejor presupuesto recuerda que en tu Reporte de Crédito de Buró de Crédito (www.burodecredito.com.mx) aparece tu saldo deudor y el pago mínimo que debes realizar.

Si los ahorros que la reorganización de tu presupuesto te permitió obtener no son suficientes para que puedas ponerte al corriente, acércate a la institución que te prestó para decirle que necesitas negociar un nuevo esquema para pagar el adeudo. 
En este caso las opciones principales son:

Reestructura: Quiere decir que el total que debes lo partirán en pagos más pequeños y tal vez con una tasa de interés diferente. Esto tendrá un mejor impacto sobre tus finanzas personales y tu historial crediticio que seguir sin pagar.
Quita: Es un pago en una sola exhibición que no cubre el total del monto que debes. En este caso es importante considerar que tu historial crediticio reflejará estos elementos con precisión, es decir en él quedará registrado que no fue liquidado el total del adeudo.

Cuando veas que no puedes pagar, inmediatamente toma el toro por los cuernos. No esperes a que el área de cobranza te llame. Si buscas rápidamente una solución y negocias una reestructura directamente con la empresa que te dio el crédito tu historial crediticio reflejará que tuviste la iniciativa para arreglar la situación.


Si es la institución quien tiene que buscarte para ofrecerte estas alternativas tu historial reflejará que no tuviste iniciativa para solucionar tu problema.

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